EL ÁMBITO DE LA TRADUCCIÓN AUTOMÁTICA

En 1980 Martin Kay redactó un informe interno para la empresa RankXerox, "The Proper Place of Men and Machines in Language Translation", (El lugar adecuado de los hombres y las máquinas en la traducción) inédito para el gran público hasta su reciente publicación en la revista Machine Translation.

El hecho en sí parece inexplicable considerando el enorme prestigio de este especialista de la inteligencia artificial. Que haya sido por fin en 1997 cuando se difunda el texto original se debe a la constación de muchas de las dudas y predicciones formuladas por Martin Kay hace 18 años. Estas son algunas de sus afirmaciones:

"El computador es un instrumento que puede servir para magnificar la productividad humana. Usado adecuadamente, no tiene por qué deshumanizar, con la impronta de su sello orwelliano, los productos de la creatividad y del trabajo del hombre sino que, apropiándose de lo que es mecánico y rutinario, puede liberarle para que se dedique íntegramente a las labores que son esencialmente humanas.

La traducción, aun siendo un arte delicado y preciso, conlleva muchas tareas que son mecánicas y rutinarias. Si estas tareas fueran encomendadas a una máquina, la productividad del traductor no sólo se vería magnificada, sino que su trabajo se haría más gratificante, más apasionante, más humano."

"No es adecuado encomendar al computador que mecanice lo que no es mecánico, o algo cuya subestructura mecánica no ha sido revelada para la ciencia. En otras palabras, el computador se usa inadecuadamente cuando intentamos que haga algo que nosotros mismos no comprendemos. La historia no puede ofrecer un ejemplo mejor de uso inapropiado del computador que la traducción automática."

El tiempo le ha dado la razón precisamente en un momento de giro radical en los planteamientos de un destacado sector de empresas especializadas en software para la traducción, dedicadas al desarrollo de entornos de traducción. Podemos resumir las recomendaciones de Martin Kay en la máxima de "establecer una correcta división de trabajo que optimice la cooperación entre el traductor y su máquina" Martin Kay Nació en Edgeware (Middlesex, Gran Bretaña) en 1935 y estudió lingüística y la lingüística computacional en el Trinity College de Cambridge.

Sus intereses principales son la traducción, tanto por personas y máquinas, y algoritmos computacionales lingüísticos, especialmente en los campos de la morfología y la sintaxis.

Kay comenzó su carrera en la Unidad de Investigación de la lengua de Cambridge en Cambridge, Inglaterra bajo Margaret Masterman.

Sus principales intereses son la traducción, tanto humana como mecánica, y algoritmos lingüísticos computacionales, especialmente en los campos de la morfología y la sintaxis. Kay comenzó su carrera en la Unidad de Investigación de Idiomas de Cambridge, en Cambridge, Inglaterra, con Margaret Masterman.

Actualmente es profesor de Lingüística en la Universidad de Stanford y profesor honorario de Lingüística Computacional en la Universidad de Saarland.

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